Tai: ¡Ya puedes esconderte bien, Stitch, que te voy a encontrar de todas formas! ¡Jijijiji!
T: ¡Ajá!! ¡Te he visto! ¡Ahora te toca a ti!
T: ¡No, no, qué haces!! ¡No entres ahí, que esa caja es de Noa!
Stitch: ¿wapo?
T: Halaaaa, qué peluca más bonita... seguro que es muy suave.
S: ¡Bai!
T: ¡Espera, no la tires así!
T: Hala, sí que es suave la peluca, y tiene un color súper chulo.
Noa: ¿Se puede saber qué es este jaleo?
T: ¡Ah!!
N: ¡Pero bueno! ¿Qué ha pasado con las pelucas?

T: ¡Lo siento, lo siento! ¡Yo no quería que se cayeran!
¡Por favor, Noa, no me castigues!! ¡Buaa! ¡No les ha pasado nada!
¡Las recogeré, te lo prometo! ¡Buaaa!!
N: ¿Pero qué estás diciendo? Deja de llorar, anda.
T: Sniff, sniff...
N: A ver, cuéntame porqué crees que te voy a castigar. ¡No has hecho nada malo!
T: Es que... siempre que tocaba algo por accidente me castigaban (snif)... y luego tardaban mucho en curarse las heridas... Tenía miedo, siempre lo tengo.
N: Pero no puedes vivir creyendo que todos te vamos a pegar por lo que haces, Tai. Nosotros no vamos a castigarte.
T: Ya... lo siento... es que no puedo evitarlo.
N: Las pelucas no se han estropeado, así que no pasa nada, ¿no?
T: Supongo...
N: Además, las tengo para usarlas, así que haz lo que quieras con ellas.
T: ¿Eh? ¿De verdad?
N: ¡Toma, claro! ¡Pruébate esta, a ver qué tal!
T: ¡Jo, cómo mola!! ¡Y qué suave es!! ¡Muchas gracias!
N: Y para mí, ésta.
T: Oye, Noa, ¿y para qué te pones pelucas?
N: Para que los tipos que me pagan no sepan quién soy en realidad.
T: Jo, qué lista eres. Si yo hubiera hecho lo mismo a lo mejor no me hubieran encontrado.
N: No digas eso, cielo.
Leo: Perdona, Noa, necesito ayuda con el agua cal...
T: ¡
LEO!!!!
L: ¿?
T: ¡Estamos jugando a las pelucas!
N: ¡Vente un ratito!
L: ¡¿Tú usas pelucas?!!
N: Pues si ^.^
T: ¡Para esconderse de los tipos que le pagan!
L: ¿Los tipos que te pagan?
N: Jeje, no le hagas caso, ya no me dedico a eso.
N: Ahora sólo me las pongo para cambiar de look. ¿No quieres probarte alguna?
L: N-no, gracias, yo ya llevo... ¡¡ES DECIR!!! Que no quiero molestar...

T: ¡Toma, Leo, pruébate esta!
L: ¿N-no te importa?
N: ¡Si están para eso!
N: ¡Halaaa, qué bien te queda el azul!!
T: ¡Jo, Leo, cómo molas!
L: Jajaja, bueno, ya vale, ¿no? Jajaja
N: Yo creo que estarías más guapo si te quitaras los pelos de la cara.
L: ¡NO, DÉJAME!
N: Bueno, tampoco había que ponerse así. Yo sólo quería ayudar.
L: T-toma, Tai, será mejor que te la pruebes tú...
T: Hala, me queda muy grande.