Aprovechando el estreno de una cámara que me permite hacer unas fotos que me dejan boquiabierta, Dwingvatt ha empezado su peregrinaje por el mundo en busca de otros asentamientos goblins para conocer sus usos y constumbres, tan diferentes al suyo.
Entre la poca ropa que lleva y lo soleadas que salen algunas fotos, no se nota el frío que hacía en absoluto!