El Origen de Leo

sábado, 9 de abril de 2011

Leo es un chico desconocido con el que una vez soñé. Yo estaba con él en un granero, fumando un cigarro, cuando vino una profesora a echarme la bronca por estar hablando con un perdedor como él. Aparte de desatar mi furia en el sueño por decirme con quién debía hablar, saqué a Leo de ahí y le convertí en un personaje diferente a todos los que había hecho hasta ahora.
Sus orígenes son los mismos que en Ncontra2: su madre se sometió a experimentos genéticos cuando estaba embarazada de él y debido a su aspecto Leo debía ocultarse con peluca y sin salir de casa excepto para ir al colegio, donde era carne de abusones y todo el mundo se reía de él.
Sin embargo, en "Suerte", su título, el protagonista era otro personaje, marysue total: la chica fuerte, despreocupada, indiferente a la opinión ajena y sólo pendiente de sus propios asuntos. Además era muchimillonaria, ¿y qué huevos hace una ricachona de Beverly Hill es un pueblucho perdido en mecio de Nevada?

La historia me duró lo suyo, pero era una mierda con todas las letras, y cuando por fin fui consciente de que el verdader protagonista era Leo, y no Rowan (la rica, que además era gótica pero popular), le saqué de allí en cuanto pude para llevarlo a Ncontra2. Reconozco que por un lado no quiero abandonar tan de golpe una historia que, aunque mala, me ha llevado muchos años (aunque está incompleta, escribí sobre ella del 2001 al 2007), así que he intentado mantener a Rowan, aunque sólo sea como la oportunidad que tuvo Leo de escapar de su pueblo, Greydust.

A pesar de que Leo ha crecido bastante (ahora tiene unos 22/23 años), su carácter sigue siendo exactamente el mismo: no quiere quitarse la peluca por miedo a que se descubra su rostro, se tapa la boca al sonreír para que no se vean sus colmillos, es tímido y tartamudea, y el miedo a causar daño a los que quiere le achecha permanentemente, por lo que está dividido entre el deber (huir de casa de Noa para alejarlos del peligro) y placer (estar con quienes realmente le aprecian).

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